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¿Qué es el refuerzo positivo en los cachorros?

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El refuerzo positivo es una forma de entrenamiento canino que consiste en recompensar a la mascota por realizar una acción positiva con unas palabras cariñosas, rascándole detrás de la oreja o dándole golosinas de su gusto. Este sistema permite una comunicación efectiva con el cachorro, ya que el entrenador puede trasmitir de forma clara lo que necesita al darle un premio cuando cumple el objetivo deseado.

La constancia es también esencial, siendo necesario que todos en la familia usen los mismos comandos. Una buena idea es utilizarlos en casa, donde todos puedan familiarizarse con ellos. Los comandos o palabras más utilizadas son: “sentado”, “quieto” ,”abajo”, “fuera” (si está sobre muebles u otro lugar prohibido), “parado”, “ven”, “vamos” y “déjalo” (algo que tenga en su hocico o si está siendo molesto con alguna persona).

Los beneficios de este entrenamiento

El cerebro de los cachorros notan causa y efecto, siendo su pensamiento algo como: “Si me siento cuando me lo piden, recibo deliciosos bocadillos”, y por lo tanto, lo harán cada vez que se lo pidan porque les genera un beneficio. Es normal que en un principio el patrón comando + obediencia = recompensa sea difícil de interiorizar, pero la práctica hace al maestro. El comando es una palabra clave que indique la acción deseada.

Este método es tan efectivo que se utiliza para entrenar perros guías para trabajar con personas no videntes, perros policiales, perros que trabajan detectando campos minados, perros de caza, entre muchos otros. También está respaldado por estudios científicos que han demostrado que los perros entrenados con refuerzo positivo muestran menos problemas de conducta y agresividad que los que han sido entrenados con otros métodos como el clicker o el collar eléctrico.

Otro punto a favor del entrenamiento positivo es que no utiliza castigos, de modo que se respeta la integridad física y mental del perro y no se crean aversiones hacia ningún tipo de situación u objeto.

Elegir el refuerzo positivo como entrenamiento puede ayudar a cualquier dueño a controlar situaciones que normalmente son un problema, como lograr que la mascota haga sus necesidades en un lugar determinado, evitar que muerda objetos de la casa, evitar que haga agujeros en el jardín, evitar que pida comida mientras la familia está almorzando y lograr que no pelee con otros perros durante los paseos.