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¿Cómo se porta tu Master Dog en el Veterinario?

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Las visitas al veterinario son siempre una ocasión especial tanto para los dueños como para sus perros, ya que la personalidad de cada mascota se manifiesta de las formas más graciosas e inesperadas posibles.

Todo un caballero en la consulta

Es realmente sorprendente cómo algunos Master Dog pueden ser mucho mejores pacientes que los humanos.

Ya no puede esperar por ver a su veterinaria

Para este Master Dog la espera resulta larga pero vale la pena. Con solo sentir que viene su doctora ya se nota su felicidad y al verla llegar, no hace más que disfrutar sus caricias.

Un paciente que se niega a dejar la consulta

¡Este Master Dog sí que ama ir a su control veterinario! Tanto así, que no quiere ni bajarse del carro de consulta móvil, y, claramente no le importa quedarse ahí con su doctora al ver que sus dueños se marchan.

Siempre es un gran día cuando este Golden Retriever ve a sus doctoras

Así como algunas mascotas sienten una gran presión y estrés al ir con su doctor, hay otras que simplemente lo disfrutan tanto como un paseo al parque.

Hay miradas que dicen más que mil ladridos

A este Master Dog al parecer no le gustó mucho la idea de que su dueño lo dejara solo en la consulta veterinaria, por lo que no duda en hacérselo saber mirándolo de una manera muy particular.

La interacción de los perros con su medio ambiente se basa principalmente en el oído y el olfato. Los ruidos de los instrumentos médicos o los ladridos y sonidos de otros pacientes pueden hacer que se alteren, mientras que las poderosa mezcla de olores y feromonas que rondan las clínicas también pueden ser un factor determinante en su comportamiento.

Si tu mascota tiene problemas para ir al veterinario puedes ayudarlo con los siguientes ejercicios para que se calme y sus visitas sean tranquilas:

  • Llévalo al parque para que conozca a otros perros y se familiarice con diferentes olores.
  • Utiliza comandos simples como “sentado” , “para” o “acuéstate” si se altera, para que recupere el control sobre si mismo.
  • Jueguen al veterinario, de modo que lo toques y manipules de la misma forma que lo haría su doctor.
  • Si es un perro muy complicado puedes organizar visitas sociales a la clínica, es decir, llevarlo para que reconozca el lugar.

Todo esto te ayudará a que los chequeos o intervenciones de tu mascota sean exitosos y sin inconvenientes.